Diseñamos un isotipo que cuenta una historia en tres trazos: una madre que sostiene a su bebé, un corazón como base de todo acompañamiento, y una silueta que evoca el vientre en gestación. Alrededor de ese símbolo construimos un sistema de color con significado propio — vida, pureza, confianza, amor y acompañamiento — que se adapta según el momento que la marca necesita comunicar.